© 2012 Marvin Del Cid

Cuando la tarde cae “los iluminados” se manifiestan

Andando de paseo por la Ciudad Colonial, como es mi costumbre, la tarde está llegando a su fin y puedo ver como dos rostros se iluminan por allá de la calle de El Conde. Pareciera que exigen que la actividad de la multitud se interrumpa para observarlos salir del anonimato del concreto, ayudados por los escurridizos rayos del sol que se filtran por todo el largo de esa estrambótica  y bella calle que sirve de pasarela de los más extraños personajes. Su llamado de atención solo dura unos minutos mientras que el sol decide marcharse recordándonos lo fugaz que es la vida y que todos tenemos derecho a brillar aunque sea un ratito, muchas veces ayudados por algo mayor a nuestras fuerzas.