© 2013 Marvin Del Cid

Bañándose en la ignorancia

Todos nos divertimos en la infancia, por lo menos una vez, bañándonos bajo la lluvia, jugamos en un río o disfrutamos de la playa. El agua no solo es vida, es material para la diversión y el juego, todos fantaseamos de niños tener nuestra propia piscina.

Cuando uno es un muchacho no sabe medir el peligro o las consecuencias de los actos, en  en parte inexperiencia, educación o simplemente por ignorancia.

Una lluvia repentina y fuerte inunda una cañada cercana al ZOODOM haciendo de la entrada del mismo una laguna de inmundicia. Un grupo de niños de los barrios cercanos sufren una descarga de adrenalina al ver tremendo charco y no pueden resistir sumergirse en ese caldo de bacterias. Ignoran todos los peligros posibles de bañarse en aguas negras sin medir los peligros para la salud.

Cuando bajo el vidrio del vehículo para hacer esta foto el olor a aguas negras era tan fuerte que sentí nauseas, no me imagino lo que puede sentirse nadar en ellas.

Diversión segura, peligro inminente, ignorancia plena.